3 de abril del 2025 | Isabella Torres
Tres amigos, todos nacidos en el 97; asisten a la misma iglesia y deciden formar una banda con la premisa de “cantar sobre los picos emocionales que se enfrentan en la vida”. A pesar de lo que muchos podrían suponer, no, The Poles no es una banda de gospel ni está influenciada por la música de alabanza. ¿Entonces cómo se definen? Como una banda de rock independiente de la escena surcoreana.
Por esta razón, es importante mencionar su origen para contextualizar su camino musical y entender por qué este cuarto EP, que contiene seis canciones, marca un antes y un después en su sonido. The Poles debutó en 2017 con el álbum From The Outset, pero no fue hasta 2018 que la banda fue descubierta en el “band discovery” de KT&G Sangsangmadang Hongdae, un programa que busca y financia talento independiente en la escena underground. La banda está compuesta por Kim Daniel (김다니엘), vocalista, guitarrista y productor —algunos lo reconocerán por liderar también el proyecto Wave To Earth—; Kyungbae (김경배), baterista y colaborador en la banda OURTAPES; y Hwangje (이황제), bajista.
Crédito: Intak Song /Hypebeast
The Poles se estableció en el auge de los sonidos de rock envueltos en un lo-fi distorsionado con sintetizadores y guitarras eléctricas, característico en las bandas de indie-rock surcoreanas y que ha tenido un desarrollo más sólido desde el año 2020. (Leer “Resonancias del indie rock en Corea”). Sin embargo, en Anomalies in the Oddity Space nos ofrecen un rock psicodélico que evoca a bandas de los años 80 y 90, reflejando claramente la dirección que tomarán en el futuro.
Este cambio en su estilo no solo redefine su identidad musical, sino que también se refleja en el proceso creativo del EP, escrito durante una convivencia de dos meses entre los miembros, que buscaban con Anomalies in the Oddity Space ampliar una narrativa que trasciende los picos emocionales en la Tierra, llevándolos más allá del espacio. Habla de la pérdida del yo y el deseo de renacimiento, como lo evoca en la primera canción del EP, Vancouver 23: “Como un asesino, matando mi ego/ Luego, contemplé el vasto océano / Arrojé el cadáver de mi ego en lo profundo / Porque yo… porque estoy demasiado roto para crear algo”. Con un patrón repetitivo en la batería casi hipnótico, esta canción nos introduce a un paisaje sonoro que se va tejiendo a lo largo del disco, aportando una riqueza instrumental que refuerza esa sensación de renacer en el sonido de la banda.
Crédito: Hong Seunggi /The Poles
Una de las canciones que destaca es Stargazing, la única que no nació durante los meses de convivencia; fue escrita dos años antes y marca un punto de quiebre en el sonido de The Poles. Con un riff que emerge en el interludio, la propuesta musical se siente más definida. A nivel lírico, un verso me llamó especialmente la atención, ya que da un panorama de lo que la banda quiere lograr: “Quiero ser tan genial como los jeans rotos de Nirvana”. Esta frase está cargada de simbolismo: así como Nirvana encontró expresión y libertad en la estética de los jeans desgastados de los 90, The Poles busca plasmar su autenticidad a través de su música.
A medida que avanza el EP, Kim Daniel revela otra faceta vocal: mantiene la serenidad característica de Wave To Earth, creando un delicado contraste entre su fraseo relajado y las densas texturas instrumentales. Cares ofrece un aire más calmado; la voz de Kim parece flotar mientras cuestiona: “¿Qué te detiene? / No sé qué es / Pero simplemente no mires atrás”. Es un reflejo de la introspección que define el sonido actual de la banda. Por su parte, Space Kids crea una atmósfera sideral que evoca una sensación de aventura desenfrenada, casi infantil, por explorar y descubrirse: “Y no sabría decir cuándo este universo se volvió nuestro / No importa, cantemos y bailemos hasta quedar exhaustos”.
Sin embargo, la canción que recopila toda la narrativa a nivel sonoro es la última y mi preferida: Oddities hila cada elemento explorado a lo largo del álbum, como si todas las capas instrumentales en las canciones anteriores convergieran en un estallido final, creando un cierre intenso y liberador. En este tema, The Poles concluye su historia mostrando ese deseo de destruir el yo para resurgir: “Fuimos a matar al sol / Dicen que ardimos tanto que nuestros cuerpos no lo soportaron”.
Finalmente, Anomalies in the Oddity Space fue lanzado en 2024. Para quienes han seguido a la banda, resulta evidente que en sus primeros trabajos su sonido rockero era más tradicional y carecía de una dirección clara. Con este cuarto EP, se consolida la evolución que tanto han mencionado, ofreciendo un viaje musical más maduro y contundente en todos los sentidos.